Posted by: bishopgonzalez | October 7, 2010

El agradecido se hace merecedor de nuevos favores

El agradecido se hace merecedor de nuevos favores

MONS. FRANCISCO GONZALEZ, SF
Obispo Auxiliar de Washington

2 Re 5,14-17
Sal 97
2 Tim 2,8-13
Lc 17,11-19

La primera lectura y el evangelio de este XXVIII domingo del tiempo ordinario nos narra la curación de unos enfermos, enfermos de lepra, algo que les forzaba a estar lejos de la familia y comunidad. Eran los sacerdotes quienes declaraban quienes padecían dicha enfermedad y ellos mismos los que certificaban si había curación.

Naamán, general del ejército del rey sirio sufre dicha espantosa enfermedad, y siguiendo los consejos de una criada suya, de origen hebreo, baja a Samaria para que el profeta Eliseo le restaure la salud. Hay unos malos entendimientos, pero al final después de bañarse siete veces en el Jordán sana de su enfermedad, y vuelve a casa del profeta agradecido por su curación y confiesa su fe en el verdadero Dios.

Aquí vemos enfermedad, sanación y agradecimiento. Claro que la sanación ha llegado más allá de lo puramente físico, pues de ahora en adelante ya no ofrecerá holocaustos y sacrificios a otros dioses fuera del Señor. Un no judío, un extranjero ha sido objeto de un milagro por el cual está agradecido, hasta el punto que quiere como “pagar” por la gracia recibida, algo que el profeta rechaza, pues la gracias de Dios es gratis.

El evangelio nos habla de una curación semejante, aunque el número de sanados es mayor. De nuevo leemos en el evangelio que Jesús estaba de camino hacia Jerusalén y pasaba entre Galilea y Samaria. Da la impresión que esta subida a la Ciudad Santa no la hace de una forma directa, aunque posiblemente la indicación que nos hace del camino tenga más de teología que de geografía.

De todas formas cuando pasaba por allí unos leprosos, diez en total, llamaron su atención, primero pronunciando su nombre, Jesús, e inmediatamente añadiendo Maestro, como reconociendo su poder y autoridad.

Mantienen la distancia prescrita y le piden ser sanados de esa horrenda enfermedad que los convierte en parias de la sociedad.

Jesús alza su voz para que le oigan y les ordena presentarse a los sacerdotes. Mientras van en busca de ellos, los leprosos se dan cuentan de que la enfermedad ha desaparecido.  Sólo uno de ellos regresa para dar las gracias a Jesús, quien se siente admirado, por una parte, pues el agradecido es samaritano. Al mismo tiempo siente un tanto dolor pues ninguno de los del pueblo elegido regresaron para dar gloria a Dios.

¿Por qué no volvieron? No nos lo dice el evangelio, y por eso podemos especular. Tal vez querían cumplir inmediatamente con lo mandado por la Ley; tal vez quisieron llegar cuanto antes a sus casas y celebrar con sus familias; es posible que desearan volver inmediatamente a sus negocios, su antigua vida; también cabe la posibilidad que quisieran olvidar todo lo que había sufrido mientras la lepra iba destrozando sus cuerpos.

La realidad parece ser que se han olvidado del benefactor, que piensan solamente en ellos mismos.

No les critiquemos, no porque no haya razón para hacerlo, sino que posiblemente nosotros caemos en lo mismo, en el desagradecimiento, en el olvido de lo que fuimos. El que consiguió la ciudadanía, no quiere saber nada de los que todavía no la han conseguido. El que ha conseguido establecer su propio negocio, no extiende la mano a los que fueron sus compañeros en la pobreza. El que ha conseguido casa bonita y grande y no invita a aquel que le dio habitación gratis simplemente porque era de su mismo pueblo.

El samaritano, hombre despreciado por partida doble, su enfermedad y su extranjería, es persona que ha sufrido y tal vez por eso sabe ahora ser agradecido a Dios que le ha librado de tanto mal y le ha devuelto, no solamente la salud, sino su dignidad para volver a los suyos. Después irá a los sacerdotes para que certifiquen lo que tengan que certificar, pero antes hay que dar las gracias al que le hizo el favor de devolverle la vida a plenitud.

El agradecido se hace merecedor de nuevos favores.


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